
Estoy contenta de estar viva. Casi morí. Cada día le doy gracias a Dios por la vida. No me considero un producto secundario de la fecundación. un montón de células, o ninguno de los títulos dados a los niños antes de nacer. No creo que ninguna persona concebida es ninguna de esas cosas.
He conocido a otros sobrevivientes de aborto y todos están agradecidos por la vida. Hace sólo unos meses conocí a otra sobreviviente de un aborto por inyección salina. Su nombre es Sara y tiene dos años. Ella también sufre de palsia cerebral, pero su diagnóstico no es bueno. El abortista, además de inyectar a la madre, también inyecta al bebé. Sara recibió la inyección en la cabeza; yo vi el lugar donde la inyectaron. Al hablar lo hago no solo por mí, sino también por otros que, como Sara, aún no pueden hacerlo y por los sobrevivientes.

Hoy día un niño es un niño sólo cuando es conveniente. Es otra cosa cuando el momento no es el adecuado. Un niño sigue siendo un niño si la madre sufre un accidente a los dos, tres o cuatro meses. Cuando es abortado, es llamado un montón de células. ¿Qué es eso? Yo no veo diferencia alguna. ¿Que ven ustedes?
Muchos cierran sus ojos.... Lo mejor que tengo para enseñarles a defender la vida es mi propia vida. Ha sigo un gran regalo. La matanza no es la solución a ninguna duda o situación. ¡Muéstrenme como puede serlo!
Hay una frase grabada en el techo de uno de nuestros edificios que dice: "Lo que es malo en lo moral, lo es también el lo político". Estamos derramando la sangre del inocente. América está destruyendo su futuro. Toda vida es valiosa.
Es un regalo de nuestra Debemos recibir con gozo y cuidar los regalos que recibimos. Debemos honrar el derecho a la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Agradecemos tu opinión...